Aunque el título podría sorprender a un lector fuera de los Estados Unidos y aunque este artículo responde a una de las directrices que en esa cultura se aplican a la escritura, sus argumentos pueden ser interesantes para todos.

Recientemente, en un artículo titulado "11 consejos inteligentes para la escritura brillante" (“11 Smart Tips for Brilliant Writing” )leí:

"¿Pareces más inteligente cuando usas palabras grandes?"

"Según un estudio publicado en Applied Cognitive Psychology, la respuesta es no. De hecho, la escritura compleja te hace sonar de mente pequeña. "

"... Para sonar inteligente, debe dejar de intentar sonar inteligente. La escritura brillante es una escritura simple, una idea relevante entregada clara y directamente ".

Esto me hizo pensar en varias cosas que he recogido aquí. Estas son sólo mis reflexiones personales en un esfuerzo por encontrar mi propio camino, mis métodos y paradigmas. No tienen la intención de mostrar a la gente la forma correcta de escribir.

Estaba claro para mí que tenía que analizar la escritura con oraciones simples desde al menos dos puntos de vista: los diálogos y la narrativa general. Las pautas para mis reflexiones fueron: ¿Todos nos expresamos con frases sencillas solamente? ¿Los grandes autores usan frases simples como método general? ¿Qué tan realista es esto? Empecé con la forma en que hablamos y, en consecuencia, cómo se producen los diálogos reales.

En circunstancias normales, todos hablamos de manera diferente unos de otros . Bajo estrés, miedo o dolor, todos exhibimos variaciones de nuestro estilo normal de hablar. Todos sabemos lo diferente que sonamos cuando estamos coqueteando con alguien: escogemos verbos y adjetivos que evitaríamos al hablar con el cartero. Utilizamos diferentes construcciones de frases para ser persuasivos y obtener lo que queremos. No analizamos las palabras mientras hablamos cuando queremos ser manipuladores, lo hacemos automáticamente a un nivel subconsciente. Las personas actúan de manera diferente en cada ocasión y la diferencia se refleja de alguna manera en nuestro discurso. Si añadimos costumbres familiares, tradiciones culturales, idiosincrasia étnica y educación y experiencias personales, las posibles variaciones se multiplican de persona a persona. Es relativamente fácil para nosotros adivinar de dónde viene un orador. Con cierta experiencia, somos capaces de notar algunas diferencias sutiles como el vocabulario utilizado por una persona y posteriormente tener una idea acerca de su nivel de educación.

La forma en que acabo de formular la última frase está intrínsecamente asociada con mi personalidad y, probablemente, con la forma en que mi cerebro procesa la información. Cuando era joven, tenía un trabajo que implicaba reunirse con los administradores de escuelas. Un día, tuve que repetir tres veces una pregunta y aún así, no pude obtener ninguna respuesta de un director de escuela. Simplemente, no podía entenderme. Después de la tercera pregunta, mi jefe -quien estaba presente en la escena- explotó en defensa del director: "Tiene que perdonar al señor Castelo: él habla de la misma manera que escribe!" Entonces, mi jefe formuló la misma pregunta de una manera muy simple. Por supuesto, la pregunta era perfecta y decía lo mismo que yo quería comunicar. Me quedé asombrado y todavía lo estoy cada vez que recuerdo el episodio. Lo más interesante de todo esto es que yo sé que nunca hubiera sido capaz de formular una pregunta tan simple: simplemente, no está en mi naturaleza. Nuestra naturaleza interna y la sintaxis que usamos parecen estar estrechamente entrelazadas.

Recientemente, un lector beta de la versión inglesa de mi novela fantástica cuestionó una de mis frases: "Es demasiado complicada" -dijo. Lo leí una y otra vez y no pude ver la complicación. "Por supuesto, soy de Sudamérica. Valoramos la sintaxis intrincada y rechazamos oraciones simples cuando no forman parte de una escena de acción. "-pensé-" Es una asunto cultural o una condición personal, pero ciertamente es una diferencia entre él y yo ". He oído "Escriban con oraciones simples" sólo en los Estados Unidos. En América del Sur, esto suscitaría un unánime "qué!?" .

Si cuestiono la complejidad de las oraciones escritas por Borges (sudamericano), no hay más Borges. Con un autor europeo sucede lo mismo. Si le pido a Ortega y Gasset (español) que elimine la complejidad en sus analogías bucólicas, estaré destruyendo su prosa poética. Marcel Schwob (francés-judío) en el capítulo dedicado a Petronio, parte de sus "Vidas Imaginarias", abre su escritura con una frase de siete líneas. Obviamente, él no recibió el mensaje "Escriban con oraciones simples". Una corrección bajo tal premisa causaría una carnicería en la sintaxis de la abertura de Schwob y su magia seductora sería asesinada. Las oraciones complejas me permiten hacer varios trucos sobre los cuales escribiré en otra ocasión. Uno de los trucos es el uso de palabras relacionadas que pertenecen a otro ámbito como carnicería  y asesinar. Si se usan para hacer una analogía mientras se expresan una idea, crean la imagen de una destrucción sangrienta en la mente del lector a un nivel subconsciente. Yo no sería capaz de hacer esto usando frases simples. Mary Renault habría enfrentado a un problema similar con las oraciones simples. Borges tenía sus propios trucos. Los trucos de Renault y Borges necesitan oraciones compuestas. Voy a abordar este tema en el artículo de un futuro blog

Desafortunadamente para un escritor, las peculiaridades en el discurso de la gente no son solamente efectos de las causas anotadas arriba como diferencias culturales o educativas. Si añadimos la condición psicológica del hablante, entonces estamos abriendo la caja de Pandora. Existen formas sencillas de interacción entre nuestra psicología y el habla, como las observadas por el llamado Análisis Transaccional. Según esta teoría, el habla de uno refleja un intercambio entre los aspectos paternales, adultos e infantiles de nuestra personalidad, establecidos en las primeras etapas de nuestra vida. Esto significa que podría haber más variaciones en el discurso de la misma persona dependiendo de qué situación se ha abordado. Esto implica la sintaxis del lenguaje e incluso el tono utilizado con las oraciones.

Hay interacciones más cruciales entre la psicología y el habla que implican aspectos más profundos de nuestras personalidades incluyendo patologías. La PNL tiene, por decirlo así, un capítulo que trata más de la parte lingüística que de la teoría del lenguaje no verbal que es tan popular entre los escritores, los vendedores y los expertos de la policía. PNL ha demostrado que las personas en terapia, dependiendo de su patología, usan frases sin terminar que ocultan información importante que contiene el origen de su problema. Con esto, el espectro de posibles diferencias en el habla humana se vuelve aún más amplio, haciendo más complicado para el escritor crear un discurso específico, coherente y realista para un personaje, tanto si es normal o padece una patología.

Incluso, podemos ir más lejos. Acabo de pedir un nuevo libro que necesito leer como parte de la investigación para mi próxima novela. Se trata de patrones de lenguaje que revelan problemas de personalidad. Afirma que la forma en que se forman las palabras lleva información más allá del contenido de lo que decimos. El libro se basa en estudios de pacientes psiquiátricos clasificados como impulsivos, delirantes, depresivos, compulsivos y alcohólicos. Analiza varios elementos del lenguaje desde las expresiones de sentimientos hasta el uso de pronombres como el "yo" y de cómo estos elementos pueden caracterizar la sintaxis del paciente. Ya he leído un estudio sobre los cambios en el vocabulario y la sintáxis en el lenguaje de algunos escritores famosos durante su vida, en un esfuerzo por descubrir las manifestaciones tempranas de demencia. El estudio se centra en algunos elementos del vocabulario y la sintáxis: tamaño de vocabulario, repetición, especificidad de palabras, déficit de clase de palabras, rellenos, complejidad gramatical y uso de expresiones pasivas. Esta información es importante para mí porque sospecho que mi personaje histórico sufría de depresión bipolar. Este artículo me llevó a algunos otros, como una clasificación de autores de canciones suicidas y no suicidas basada en las letras de dichas canciones. En estos estudios, se analizan las construcciones llamadas pasivas en EU, entre otros aspectos. Concluyen, por ejemplo, que las construcciones pasivas son menos utilizadas por las personas con depresión. Lo cual lleva a la conclusión que la gente normal utilizaría menos oraciones simples que aquellos con dicha patología o con demencia.

Por lo tanto, si voy a incluir un diálogo extenso entre una persona no deprimida y mi personaje deprimido, necesito manejar muy bien la diferencia entre la sintaxis de cada uno. La construcción pasiva debe ser sólo una de las cosas que hay que controlar para identificar las personalidades de estos dos oradores y su diferente psicología. La estructura de sus oraciones, el uso de los pronombres, los verbos elegidos y la forma en que se usan (verbalización de sustantivos), etc. tienen que ser manejados cuidadosamente. El diálogo debe estar compuesto de oraciones simples y complejas que dependen no sólo del personaje, sino también de los sentimientos involucrados o de la naturaleza de una pregunta y sus implicaciones. Dostoievski lo hacía de manera natural y antes de la existencia de todos estos estudios y teorías porque era un genio; yo tengo que hacer trampa.

Así que ... ¿creo que Dostoievski estaba tratando de sonar inteligente? ¡No lo creo! Creo que sólo quería ser un buen escritor. Como puedo ver, nadie usa oraciones simples solamente. Todos las usamos ocasionalmente. Si todos hablásemos con frases sencillas, no habría diferencias en nuestras personalidades ni patologías detectables. Todos responderíamos a la misma psicología. Todos seríamos iguales: un yo indistinguible, parte de una conciencia colectiva. Eso no es real. "Escribir con frases simples" no es realista y una guillotina para la escritura creativa e innovadora. En cuanto a mí, no gracias, no voy a tomar el consejo.

Entonces, ¿por qué este consejo es tan omnipresente (en EU)? ¿Por qué hay una reacción consensual y repelente contra la complejidad? ¿Por qué un escritor tan poco "brillante" como Borges (que no escribía con frases simples) fue un perpetuo candidato al Premio Nobel? Voy a continuar en el siguiente artículo del blog.